jueves, 26 de abril de 2012

Embalse Loriguilla-Embalse Buseo (Transpantanaica 2)

Ya hacía tiempo que quería hacer esta ruta. Cuando allá por febrero de 2008 todo el grupo de Roda i Pedal hicimos la ruta http://rodaipedal.blogspot.com.es/2008/04/transpantanaica-loriguilla-benagber.html  se gestó el germen de esta ruta, y de otra que será la Transpantanaica 3 y que unirá los embalses de Benageber y Buseo, pero eso ya llegará. Iba de ruta de día completo, así que no me toca madrugar mucho. Estando en Calles llego hasta la presa de Loriguilla en unos minutos así que tranquilo. A las 10 en punto me pongo a pedalear después de haber hecho los estiramientos con vistas al embalse y al pico del Alto que domina las alturas en la orilla opuesta. Cruzo la presa y empiezo a subir el camino que de inicio pone unas rampas terribles. Paso la entrada a la casa del pantano y un poco después el camino suaviza. La gruesa grava que cubre el firme me hace dar bandazos por el camino, sigo subiendo pero de forma más suave que las primeras rampas. Estaré atento a estas piedras cuando vuelva e inicie la bajada, no quiero sustos de última hora. Ya sobre el camino de Loriguilla a Sot de Chera y flanqueando el barranco de los Moros a la derecha y la montaña que me separa de Chulilla a mi izquierda, empiezo a ganar altura poco a poco sobre la mancha de agua que va quedando a mis espaldas. Tengo que parar un par de veces a repetir la foto que tengo de salvapantallas en el móvil.
No puedo resistirme a esta imagen que me dejó tan profunda huella en aquella ruta: http://bikepedalvalencia.blogspot.com.es/2009/08/calles-agosto09.html   Hoy voy en dirección contraria. Así llego al desvío a la izquierda hacia las pinturas rupestres y Chulilla. Enseguida encontraré una bajada que me lleva a una bifurcación, no está señalada así que sigo el track, de haber ido a la izquierda, es el camino de las pinturas y Chulilla, pero ya no hay más señales, tampoco indica nada por donde yo sigo, pero el “Treki” sabe que por ahí se llega a fuente Fetge.
Acompaño al barranco al barranco de Vallfigueras remontando su curso y cruzando su seco cauce en esta primavera seca. El camino deja bonitos paisajes hasta llegar al lugar elegido para almorzar. Fuente Fetge es un hermoso paraje al que llegan las aguas de varios barrancos. Una gran balsa y unos paelleros y mesas a cubierto dan un encanto especial a este lugar.
La fuente tiene una agua fresca y rica. Almuerzo a cubierto del Sol que ya empieza a picar a esta hora, y del viento que no ha dejado de acompañarme desde la primera pedalada, suave pero constante. Así seguirá todo el día. El trino de los pájaros en lo alto de los árboles que rodean este lugar dan una vida especial a esta zona recreativa recientemente restaurada. Tras el ágape sigo camino hacia Sot de Chera por el PR-CV 414. Este camino pronto inicia una suave bajada que se acrecentará conforme más cerca del precipicio que se asoma a Sot de Chera.
Momentos después el camino casi se precipita en una bajada descomunal. Antes me acerco al mirador del Morrón para observar el brutal desnivel que voy a salvar en pocos metros. Sot queda enterrado bajo de mí.
Es una vista zenital sin parangón. La herida que deja en la tierra el caminar del río Reatillo llegando desde el embalse de Buseo es tan profunda como hipnótica.
Tras abrazar al pueblo y dejar la artificial playa fluvial el río toma el nombre del pueblo hasta su desembocadura en el Turia. Hoy remontaré hasta el embalse. Primero bajo esta empinada cuesta, tirando de frenos hasta que casi me duelen las manos y con el alma a flor de piel por si estos fallan en este preciso momento, no lo hacen, en cambio me susurran su “brrrrrrrrr” como una nana y me tranquilizan diciéndome que al menos ellos sí están trabajando. Llego a la carretera que sube hacia Chera y Requena girando a la derecha. El río queda a mi izquierda formando las pozas a la entrada del pueblo. Me quedan unos 6 Km. de tedioso y aburrido asfalto por delante. Carretera. Ya sé que últimamente estoy haciendo más carretera de la que me gustaría y debiera, pero… siempre hay un pero que justifique las decisiones, esta es otra de esas carreteras poco transitadas y que permiten un rodar bastante solitario. De hecho, en este trayecto solo me encontraré con 4 coches. Está claro que cualquiera de ellos puede suponer un riesgo, pero, otro pero, por algunas pistas forestales y caminos también encontramos algún que otro coche, y estos no dejan de ser igual de peligrosos. Además, aquí no hay ningún camino alternativo. La carretera deja algunas panorámicas soberbias.
El encajonamiento del río, las paredes verticales a uno u otro lado, los cortados de vértigo que se asoman al mismísimo precipicio, las vistas sobre el pico Ropé que se muestra como un coloso entre las montañas más cercanas. Los paneles interpretativos del parque geológico de Chera nos cuentan la historia gráfica de estas sorprendentes montañas. Luego un par de miradores para acabar de deleitarse en estas vistas sobre las montañas y los cortados. Y un poco más adelante la bajada hacia el pantano. Casi en la siguiente curva ya tendremos la primera vista sobre el otro gran azul de hoy. Buseo es el menor de los tres pantanos de la cuenca del Turia, en razón no está sobre el cauce del Turia pero pertenece a su cuenca, al igual que el Turia a la cuenca hidrográfica del Júcar. La bajada es corta, pero rápida y divertida. Llego a la señal que indica la bajada a la derecha hacia el embarcadero. No voy a bajar hasta allí pero sí unos cuantos metros hasta otro mirador un pelín más abajo.
Merece la pena estos pequeños metros. La visión es mucho más clara permite mayor detalle sobre la pequeña isla que caracteriza al embalse. Continúo bajando para pasar por delante de la casa del pantano. Allí dentro una fuente, aquí afuera otra, junto a una mesa de madera bajo un joven almendro y una gran olivera que dan la sombra necesaria para hacer de este un coqueto lugar donde descansar un rato. El camino se torna senda y los coches ya no pueden pasar para bajar hasta la presa, que es la más antigua de la cuenca del Turia.
Ya en el otro lado me interno directamente en el bosque por una senda que, pegada a las azules aguas, se dirige hacia el barranco de la Hoz. Este espectacular barranco recoge las aguas de lluvia de las sierras de Enmedio, Burgal y pico Santa María. El paso del barranco se hace a pie, ya que el camino a desaparecido, o quizá nunca ha existido, bajo la avalancha de piedras que surgen del estrecho barranco. Las postales se suceden una tras otra haciendo difícil centrar la atención en algo durante mucho rato. Sigo bordeando el embalse por su lado este, enfrente no existe camino que le de la vuelta al lago. Poco después llego a un desvío y tomo el camino que se aleja del agua y sube la montaña. La subida, tan solo es de 1.5 Km. pero de una grandiosa dureza. La rampa es persistente y de un porcentaje importante. Otra vez tiro de molinillo pero enseguida empiezo a arrastrar el desarrollo en cada pedalada hasta quedar al borde de perder la verticalidad de tan despacio que avanzo. Lo tomo con calma.
Voy ganando altura sobre la pinada que me separa del pantano y las vistas se magnifican. Hacia arriba veo la casa en el camino que sirve de bifurcación para ir a Siete Aguas o Sot de Chera. En aquel desvío nos quedamos en la ruta: http://rodaipedal.blogspot.com.es/2008/02/sot-de-chera-embalse-de-buseo.html  Hoy no llegaré tan arriba aunque yo creía que sí.
Para mi sorpresa el track me lleva a un camino de bajada hacia la derecha. El camino está bastante deteriorado por el escaso uso y el arrastre de las aguas y el poco mantenimiento se encargan del resto. Vuelvo a poner a trabajar los frenos y las suspensiones, todos juntos a la vez. La bajada es más larga de lo que creía, técnica en algunos tramos pero sin problemas. La malo de tanto bajar es que luego hay que volver a subirlo. Aún podré ver como el pantano retrocede sobre sí mismo alejándose del río que cada vez recorre más distancia para embalsarse.
Así llego hasta pie de río, a la entrada de la zona recreativa del embalse, que dejo a mi derecha. Tomo a la izquierda, cruzo el río por un puente y encaro la subida hacia Chera pegado al barranco del agua por el camino de la Hocecilla. Un pequeño chorrero me da idea del nombre del barranco. La subida será la última del día, pero me quedan casi 400 metros de desnivel hasta el Plano, justo a los pies del Ropé.
Antes tengo que llegar a Chera, cruzar por la fuente del Barrio y salir por el camino de Chelva hacia arriba de la montaña. Llego a la parte más alta de este camino y veo allí abajo la fuente de El Saltillo, lugar por el que pasamos en la ruta: http://rodaipedal.blogspot.com.es/2010/01/cronica-embalse-loriguilla-pico-rope-la.html  luego llego al desvío que a la derecha me bajará hasta el embalse de Loriguilla. Sabiendo que ya no tengo más subidas decido parar a comer. Solo queda encontrar un lugar agradable. Bajo la sombra de un imponente pino y con todo un mundo al alcance de mis ojos hago un merecido descanso para comer y dar una pequeña cabezadita. Esta será interrumpida por el despiadado ataque de las hormigas que deambulan por la roca plana y cómoda que había encontrado para tal efecto. Salgo de allí pitando, menos mal que me han dejado comer. Continúo bajando hacia el refugio de El Plano, sigo para dejar a mi derecha un camino que se adentra en la montaña y llega hasta la fuente del Fetge, pero ahora continúo recto hacia fuente Borregas. Luego otra bifurcación que tomo a la derecha, al otro lado del barranco quedan los restos de las casas de Dorce, por ese camino se llega a la fuente de Juan Gijón y luego se puede subir hacia las Marianetas y llegar a Jórgola y la PuenteAlta. Me pego al barranco de la Almoralla y subo un repecho, luego sigo bajando. A mi derecha las montañas son alfombras de pinos, a la izquierda, los montes están desolados de árboles, queda la vegetación de monte bajo, los eternos romeros y tomillos y las aliagas que embriagan los sentidos con sus aromas recalentados en la primavera. La vista se dirige hacia donde sé que en algún momento veré las aguas del pantano.
Esta vista se hace de rogar, pero cuando llega lo llena todo. Tras un giro del camino hacia la izquierda llego al cruce donde esta mañana tomé dirección hacia las pinturas rupestres y Chulilla, he completado otro círculo y solo me queda llegar a pie de presa para terminar la ruta. Recordando las piedras del camino tomo las precauciones adecuadas y disfruto más del paisaje que de la bajada a toda velocidad que me gustaría. Aun así una buena punta de velocidad dibuja una bonita sonrisa en mi cara a juzgar por la tensión de los músculos faciales. Llego al desvío que anuncia la bajada a pie de presa y me digo que ya que estoy aquí… bajo para cruzar un puente sobre el río que acaba de abandonar la presa. Un camino cortado con una cadena se adentra en el estrecho cañón que forma el río y que se adentra hacia el pronunciado giro que hace el Turia antes de llegar, al otro lado de estas montañas, a Chulilla. El camino llega hasta la estación de aforos.
Las vistas de los cortados de las montañas encaramadas directamente sobre mí son sobrecogedoras. Allá arriba hay zonas de escalada debidamente señalizadas en un panel junto al puente. Retrocedo para llegar a la cadena y hacer la pequeña subida que me deje junto al grandote que sigue pacientemente esperando mi llegada.








Track de la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2782187