viernes, 20 de julio de 2012

Tres granitos de arena


Seguimos inmersos en la crisis. Tan inmersos que nos ahogamos. Con la prima de riesgo (esa gran desconocida, hasta hace poco más de un año y de la que ahora hablamos como si toda la vida hubiera desayunado con nosotros) en máximos históricos cada día, los nuevos (no los anunciados ayer, sino los nuevos de hoy) recortes, el interés de la financiación del estado disparada, la culpa de los funcionarios que vuelven a pagar parte del recorte, la sanidad se sigue recortando y negando intervenciones que ya estaban programadas, los indecentes dispendios en aviones de juguete en aeropuertos fantasmas mientras los incendios calcinan los pocos bosques que nos quedan y prenden un poco más la mecha del desaliento… y la Comunidad Valenciana pidiendo el rescate al estado. Y ahora aún vendrá alguien a decir que vamos a perder autogobierno… pues para que nos gobiernen como lo están y han estado haciendo, igual no es mala idea, tampoco nos iría mal si vinieran los alemanes a gobernarnos comparando sus cuentas y las nuestras. Mientras tanto por aquí, seguimos echando la culpa al gobierno por los recortes o al anterior por la ruinosa situación en la que nos dejaron, la bicefalia partidista al poder de sus líderes y enfrentando a los ciudadanos (que a veces somos más papistas que el papa y seguimos pensando que los unos son mejores que los otros, pero la mierda nos la estamos comiendo nosotros y no ellos), para impedir que actuemos contra ellos. Pensábamos que estábamos cerca de tocar fondo pero no, aún queda caída libre si no hacemos algo.

Europa y sus instituciones, o sea, los políticos de Europa, siguen sin hacer nada. En lugar de salvar un país antes de la quiebra es mejor hundirlo bien hundido para luego poner la pasta del rescate, que pagarán entre todos los ciudadanos, incluidos, o sobre todo, los propios rescatados, para que una vez más se la repartan entre ellos (los políticos y allegados). Y es que en Europa también hay políticos, también quieren salvar su puesto de trabajo con su sueldazo. Y seguimos consintiéndolo.
El clamor en Internet y en las calles es ensordecedor para todos menos para los políticos, ellos siguen a lo suyo como si no pasara nada. Son verdaderos autistas sociales, eso sí, un 7,1% más pobres que ayer, en solidaridad con los recortes que nos han metido. Que le quiten un 7.1% al salario de un mileurista y que se lo quiten a un senador con sus 37.000 del ala, claro al pobrecito le quitas más de lo que tú ganas, así que no nos quejemos. Si quitamos senadores, diputados autonómicos, concejales, alcaldes, secretarios y subsecretarios de… y les recortamos el sueldo a los que quedan, ya tenemos gran parte de los recortes que nos están imponiendo. Todo ello mientras inventamos una nueva clase política y la pasamos por la criba para sacar a tanta alimaña que se ha escondido en ese sector que está más podrido y es más corrupto que la propia banca. Ahora, y con la que está cayendo, van y se inventan lo del alto comisionado para la marca España, ja, una marca que no puede estar más devaluada, pero claro hay que pagar otro sueldazo y colocar a alguien que estaba fuera de la foto, si al menos al frente de esa marca pusieran a los deportistas españoles (que son los únicos que nos dan alegrías en los últimos tiempos) aún, pero poca cosa más.

Pues decía lo del clamor social porque estamos en unas semanas que parecen claves para todo este tinglado. Hace unos días se cumplía el 15 aniversario de la unidad de Ermua, aquella masiva presión social se desintegró en muchas pequeñas presiones que al final, los presionados (dígase terroristas, asesinos), pudieron eludir hasta que hace poco (esperemos que sea definitivo) han decidido una tregua.
Nos encontramos entonces ante un clamor que en mucho se asemeja al mayo del 68, tenemos que seguir presionando, moviendo cosas en Internet y en la calle, alzando la voz de forma firme pero pacífica en esta presión a la que estamos sometiéndonos a nosotros mismos más que a la clase gobernante, pues sino los caciques en el poder, volverán a darnos una lección magistral de autismo (y pasotismo) y se nos subirán a la chepa otros 15 años por lo menos, eso si no acaba como la primavera de Praga y nos envían a los cascos azules ahora que no están haciendo nada contra la represión en Siria, claro, allí no hay petróleo, y eso no es una guerra… sino veríamos enseguida algún rostro conocido gritando no a la guerra, a los pobres sirios que los mate tranquilamente su gobierno.

Las nuevas generaciones tienen el futuro y el ejemplo que les estamos dejando, o nos implicamos y les implicamos a ellos también o nos sentamos juntos a ver como esto se hunde.

¡¡¡Pongámonos en marcha todos los “Que se jodan” o los que podríamos estar a punto de serlo!!!