domingo, 21 de agosto de 2016

Cofrentes-Volcán-Chirrichana-CasasdelRío-Balneario


De casi todos mis viajes, de ahí me llevé varias canciones de aire
recuerdos de viajes…
Era inevitable… la canción de Love of Lesvians Bajo el Volcán tenía que estar presente en esta crónica. Y en cierta forma si es cierto que en los viajes me llevo algo de los lugares que visito, así que viene que ni al “pelo”.

Esta ruta está basada en la ruta 5 del centro Btt de Cofrentes, así que gracias por la parte que les toca. Tomando aquella como referencia ya me encargue de ponerle algunas visitas de mi interés para convertir en extraordinaria una ruta ya de por sí espectacular. Dejaba el coche en el área de recreo El Campo del Cura y montábamos el campamento para que Teba tuviera un buen lugar donde esperarme leyendo mientras yo me enfrentaba a las rampas y al sol de mediodía. A las 09.30 me pongo a pedalear volviendo hacia la carretera de Requena. Llego a ella, giro a la derecha y empiezo a subir la cuesta. Casi un Km. por la carretera hasta un desvío a la izquierda sin ninguna señal del volcán. Unos metros más adelante ante otro cruce de caminos allí si encontramos señales que nos indican la dirección a seguir, siempre subiendo como no podía ser de otra forma. Al menos por asfalto el agarre es fantástico. No durará siempre el asfalto pero el camino al que salimos no está nada mal y se deja subir pues las rampas tampoco son descomunales. Llegados arriba toca bajar un poco y el propio camino se mete, al fin, en lo que parece el cono del volcán. 

Allí, en el centro, una enorme roca “bomba volcánica” parece posar para las fotos que de tanto en tanto algún despistado urbanita se atreve a asomarse por allí, por medio de ninguna parte. El deterioro del cono volcánico se debe a la explotación minera que aquí hubo hasta entrados los años 80. 

Pienso en que esta negra tierra estuvo algún día abajo, en el centro de la tierra, liquida, caliente, hirviendo. Y ahora aquí abrasada bajo un sol de justicia, pisoteada y sucia. Menudo cambio. Todo cambia. Y esto también cambiará. También pasará. Saboreo lo novedoso de este paisaje “único” a su manera en la comunidad valenciana. También en Picassent hubo un volcán, pero a día de hoy es imperceptible y no hay rastro de él. El otro testimonio en nuestras tierras está en las Islas Columbretes. Más visible pero menos accesible. 

El lugar también tiene su encanto como magnífico mirador que es sobre Cofrentes, su castillo y el embalse que junta las aguas de los ríos Cabriel y Júcar. Después de unas fotos y de observar con curiosidad de principiante este entorno novedoso me despido del lugar con un hasta “pronto” aunque realmente no sé si volveré algún día. Remonto la cuesta y llego al tramo de bajada que llega hasta la carretera. Cruzo la carretera con precaución y tomo un camino justo enfrente que sigue en bajada. En brutal bajada. La gravilla del firme dificulta la frenada y la pendiente es tan bestial que temo una caída tonta en cualquier momento, así que afino la precaución y templo el pulso para no pasarme en la presión sobre los frenos y dejar así, que las ruedas siempre tengan inercia. Pronto llego al lugar de inicio y tras una rápida visita a Teba, donde recojo un beso, inicio la subida por asfalto hacia el alto de la Chirrichana, casi 7 km. de subida tendida pero con alguna rampita que te puede sacar los colores. Enseguida encuentro un desvío que tomo a la izquierda por una carretera más secundaria todavía. Y pronto llega esa primera rampa de la que hablaba. Nada serio si solo es una rampa pero que me hace temer que el resto de la subida se pueda tornar un suplicio. 

Aparece a la derecha la cresta de una vieja montaña desgastada y ajada. Un pequeño arco de piedra me hace recordar la ruta de la semana pasada en Castell de Castells: http://bikepedalvalencia.blogspot.com.es/2016/08/castelldecastells-castellet-els-arcs.html
No es tan espectacular, no es tan grande, pero es el que tengo aquí y ahora para contemplar y disfrutar. Lo hago, es un hito más en el camino, una curiosidad más de la naturaleza. La subida me lleva lentamente hasta el siguiente punto marcado en rojo en mi ruta. Las salinas de San Javier.  

Llego a un mirador sobre las mismas que las deja allá abajo en el fondo del barranco. La explotación se ve abandonada y en claro proceso de deterioro. 

Lástima no poder saber más viendo como algún cafre ha dejado el cartel interpretativo del lugar. Afortunadamente en este enlace podemos ver un poco más de información sobre el lugar y el cartel original antes de que llegara el cafre de turno: http://www.aventurasgeologicas.com/search/label/Cofrentes
También podemos ver información sobre el volcán de Agras. El camino sigue y no mucho después nos cruzamos con la carretera que va, a la derecha hacia Cortes de Pallás, toca girar a la izquierda. Aquí el paisaje ya empieza a tomar otro color y las viñas empiezan a dominar mayoritariamente el paisaje. 

El camino pasa junto a unas casas con la curiosidad de unas grandes tinajas a modo de decoración entre la pinada. Al poco el camino abre un buen mirador sobre el valle. Las paradas fotográficas se suceden en cada sombra que voy encontrando por el camino pues el sol cae a plomo. Por suerte las rampas, excepto alguna contada ocasión, son llevaderas siempre dentro de su buen 6% de pendiente media. Ya estoy afrontando la última rampa y con la curva del camino se abre otra perspectiva del valle que adentra sus vistas hacia el río Cabriel bajo el mirador al que me voy a acercar para almorzar. Ya he subido la muela. Interiormente pienso que todo el trabajo ya está hecho, pero ¡Ja! esto es btt y aquí no se termina el trabajo hasta la última pedalada, el camino siempre depara sorpresas. A continuación encuentro la fuente del Tollo a la que accedo bajando unos escalones. Me refresco un poco pero aún tengo agua suficiente en la mochila así que no recargo más. Llego a la carretera N330 y la cruzo para acercarme a la casilla de peones camineros, antigua profesión ya extinguida y que evoca recuerdos de otras épocas, en muchos sentidos bastante mejores que esta que nos toca vivir.  

Desde allí, junto al V.G., tengo una visión panorámica espectacular del valle de Cofrentes; al fondo las chimeneas de la central sirven como faro para poder ubicar la situación. Un puntito a la derecha el volcán que acabo de visitar, y a la derecha del todo la sierra del Boquerón que ya visité en la ruta: http://bikepedalvalencia.blogspot.com.es/2016/05/jarafuel.html

Salgo de la protección de la sombra de los pinos tras esta breve visita y vuelvo al camino, mejor dicho a la carretera, aunque solo será por unos 100 metros. Giro a la izquierda dirección Requena y enseguida otra vez izquierda por un camino que se adentra, junto a las viñas primero y los olivos después, en pleno monte. Recorro la parte alta de la muela en busca del camino que llega hasta el extremo sur de la Ceja del Rinconazo. Encuentro en la subida una rampa muy exigente por terreno muy pedregoso, tanto que finalmente se hace imposible la tracción y acabo por echar pie a tierra. Al poco de esta rampa el camino a la izquierda que lleva al mirador. El camino acaba en una senda perfectamente ciclable incluso cuando se mete entre los pinos. Esta llega casi hasta la caída de la muela sobre el valle del río Cabriel que apenas es visible en algún punto aquí y allá en la distancia. 
 

Si se ve el pueblo de Casas del Río que es mi siguiente objetivo tras el almuerzo en esta atalaya mientras disfruto de las vistas y la soledad que me envuelve. 

Ahora tengo completamente delante los aerogeneradores que visité en la ruta antes mencionada. El bocata y la cerveza son los revitalizantes perfectos en este momento, si acaso un puntito (o dos) más de frescor a la cerveza y ya… “pa no levantarse.” Pero me espera el sol, el calor y más de la mitad de la ruta prevista, así que a pedalear se ha dicho. Deshago la senda volviendo hasta el camino y hasta el cruce que antes tomé a la izquierda, ahora a la derecha por un camino que mejora muchísimo. 

Llego a las casas de la Chirrichana, vestigios de historia junto a la fuente del mismo nombre. La fuente está indicada a la izquierda después de la última casa. 

Lo de acercarme a beber ya es otro cantar pues el gran agujero que hay en la pared y se adentra en las profundidades de la montaña no es que me seduzca demasiado. 

Toca subir ahora este rampón que hay para poder bajar hasta la fuente, solo son 40 metros pero hay que subirlos. Llego al camino, continúo a la izquierda y llego a la carretera asfaltada que, también a la izquierda, me bajará hasta Casas del Río. La carreterita baja junto al barranco y deja unas espectaculares vistas de algunos de los últimos bosques que conservamos en Valencia. 

Una joya digna de ver y de disfrutar del aroma (que bien huelen los pinos, cuando el sol los calienta… El Último de la Fila) sigo con la bajada que por momentos se torna eufórica, pero con la fina gravilla que se acumula en los laterales me hace poner un puntito de sensatez en esta endiablada bajada. Aun así la velocidad de crucero es realmente alta. 

Casi al final hago otra parada para observar el curioso maridaje de colores de la tierra, este fenómeno se debe al tipo de arcilla yesífera que hay en la zona y que también he podido ver, en menor medida, cerca de las salinas. Afronto ya los últimos metros de esta loca y espectacular bajada entrando en el pueblo, aunque recordar que se trata de una pedanía de Requena. Llego a la fuente del la plaza de la iglesia. 

Allí me refresco y aprovecho para hacer una foto de la fachada de la iglesia y del precioso mosaico de azulejos que la adorna. Justo cuando iba a llenar la mochila se acerca un amable señor que me indica que el agua de la fuente del polideportivo es mejor ya que se trata de agua de manantial y no de la red como es el caso de esta fuente. Así que allá que voy a por agua. No sé si será mejor, pero más fresquita sí que está. Vuelvo hasta la iglesia y bajo hasta el lavadero, otro más que poner en mi colección. Sigo el camino del río y llego hasta la noria. 

Espectacular. No hay otra palabra, bueno sí pero esta está bien, la define. Hoy, a diferencia de la visita en mi anterior ruta por aquí: http://bikepedalvalencia.blogspot.com.es/2014/06/casas-del-rio-los-sardineros-casas-del.html la zona de baño está a rebosar y el ambiente festivo y bullicioso del lugar me impele a hacer unas fotos rápidas y continuar con mi ruta. 

Cruzo el puente, giro a la izquierda y me adentro en el camino que recorre la otra orilla del pueblo hasta llegar al puente. 

Este camino se convierte en senda en el último tramo antes de llegar al puente de la carretera de Cofrentes. La senda es ancha y fácil de recorrer, tan solo un par de escalones como obstáculo a mencionar para los ciclistas.  

El resto un agradable paseo por un sendero botánico muy bonito y aseado. Junto al puente comienza otra vez el asfalto que en algunos tramos de subida me pondrá a prueba, más por el calor acumulado que por la presión de las subidas. Así llego hasta el puente sobre el barranco del Nacimiento, al otro lado unas casas que supongo será Basta de Abajo y pertenecerán a la estación eléctrica que allí hay junto al salto de Cofrentes. 

Inmediatamente después una bifurcación: a la izquierda el camino cruza el río por otro puente y se dirige hacia las Casas de Alcance y la N330, a la derecha el camino comienza la subida al antiguo poblado de Basta que albergaba a los trabajadores de la central hidroeléctrica. También tenían allí una pequeña ermita que visitaré tras la subida. A estas alturas de la ruta, del mediodía de agosto y de la paliza que aún llevo de la semana pasada, las fuerzas empiezan a flaquear y busco fuentes con las que refrescarme como sea. Igual, después de todo no hubiera sido mala idea meterme en el río y darme un baño. 

Llego al poblado reconvertido en hotel y la ermita en fachada de entrada al mismo. Continúo la carretera que aún sube un poco más hasta el campo de golf, una verde y fresca alfombra regada con lluvia de aspersor y en la que muy a gusto me tumbaría a descansar. 

Pero en cambio sigo pedaleando en una curva con una rampa endiablada, solo es una rampa pero telita. Unos metros después a la izquierda se abre un camino que entra en el bosque y se dirige hacia el conjunto de edificios y casas del Balneario de Cofrentes. 

Allí bajo la fuente solo me falta descalzarme y meterme dentro. Meto la cabeza bajo el chorro hasta saciar las ganas de frescor y dejo que el agua me empape la ropa para darme unos minutos de frescor en el cuerpo. 

Luego visito el complejo llegando hasta la ermita que se encarama sobre unos escalones bajo la pinada. Las ganas de cerveza aprietan y pongo rumbo al río al que tendré que volver a bajar. Bajada rápida por camino de tierra y con algún que otro bache y vistas sobre el puente y la central. Ya a pie de río retomo el camino que antes era asfalto y ahora de tierra. Un paseo al más puro estilo riíto Turia allá en Riba Roja. La diferencia es que el Parc Fluvial del Turia está casi abandonado de la mano de dios, no digamos ya de las excelentísimas e ilustrísimas instituciones que se tendrían que estar preocupando del mantenimiento y cuidado del mismo, en cambio este es un camino ancho, abierto y que permite un bonito y agradable paseo disfrutando del paisaje y del entorno. Igualito. Pero la sorpresa llega bajo el monumental puente sobre la N330. 

Allí hay un par de zonas de baños habilitadas con un césped espectacular y unas mesas de picnic bajo los árboles que dan sombra. Sencillamente espectacular. 
 
Pasado este “oasis” llegan las vistas de Cofrentes con el Cabriel bañando los pies de la peña sobre la que se asienta el pueblo y el castillo, otra vista espectacular que perdurará en mis retinas. Afronto la subida al pueblo y ante la hora que se me ha hecho dejo la visita al castillo y la ermita para otra ocasión, una buena escusa de inventarme otra ruta por la zona y seguir disfrutando de este maravilloso entorno que nos ofrece Cofrentes, un pueblo que “solo” tenía una central nuclear. 

Tras cruzar el puente sobre el Cabriel y el incipiente embalse tomo el desvío a la derecha que me lleva al área de recreo donde me espera Teba para comer y tomar unas más que merecidas cervezas, eso tendrá que esperar pues vamos a trasladar el campamento a la zona de baño bajo el puente y pasar allí el resto de la tarde. Inmejorable.






Track de la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14513641